20/4/14

HikaTo (Prisoner of Love, 1)

Título: Prisoner Of Love , I
Pareja: HikaTo
Autora: Natsumi.
Extención: Threeshot 
Nota 1: Hola a todos de nuevo :)  Siento este abandono al blog y a blogger en general ;( Los estudios me quitan gran parte del tiempo de ocio del que disfrutaba hace algún tiempo atrás...  A pesar de eso me gustaría comenzar de nuevo y ponerme al día también los los blogs tan geniales que sigo.
 Nota 2: Este es un fic que hice hace bastante tiempo, puede que incluso un año y medio!!  Lo había 
perdido pero ayer rebuscando por mis carpetas lo encontré. Principalmente iba a ser un oneshot 
pero me quedó demasiado largo así que decidí dividirlo~ Espero que os guste <3

Prisoner Of Love, I

Mi vida nuca volvió a ser la misma desde ese día...
Todo comenzó cuando en un viaje turístico decidí ir a caminar por
un monte, el trayecto si lo haces en un día dura aproximadamente diez horas, pero como soy muy vago
 decidí hacer mitad del camino y quedarme en el motel que había en el centro de esa especie de bosque,
pensé que podría terminar el recorrido el siguiente día.

FLASHBACK

"¡Maldita sea la hora que decidí hacer esta ruta! Estoy agotado de tanto caminar y escalar  
¿Dónde narices está el condenado motel?"
Como ya expliqué antes me canso en seguida y después de 5 horas sin parar de caminar estaba que no podía ni con mi alma! ¡En ese momento solo quería descansar y de paso quemar todas las plantas y arbustos que se interponían en mi camino! Que quede claro que estoy arrepentido de esos pensamientos.

De repente me pareció ver un cartel que ponía que me hallaba a poca distancia de mi destino. Estaba tan emocionado que comencé a corres descuidadamente y justo cuando pude distinguir la sombra de una especie
de establecimiento  "¡¡PLAF!!"  Caí al suelo.
-¡¡M*erda!! ¿Por qué me pasan estas cosas a mí?  Creo que me hice sangre en la rodilla~ ¿Ahora qué hago? ¡Soy la persona más torpe de todo Japón! ¡Me voy a morir solo, rodeado de tierra y moscas caníbales! ¡Soy muy joven aún!
Y así seguí compadeciéndome durante unos minutos hasta que oí una dulce y tierna voz...
- ¿Está usted bien? ¿Necesita ayuda?
Cuando alcé la vista para ver de quien procedía tan linda voz me topé con un chico de tez blanca y finos labios... A primera vista resultó ser  bastante atractivo, pero había algo en su mirada que me inquietaba.
Me quedé perdido en ese bello rostro, aunque al cabo de unos segundos reaccioné intenté contestarle de la manera más normal que pude.
-¿Yo? ¡Perfectamente! Una caídita tonta...
-¿Caidita? Tiene sangre en la rodilla. Por favor, acompáñeme al motel , tengo medicamentos y tiritas.
Me alegré mucho al saber que ese establecimiento que vi era el famoso motel~
Ese extraño joven me ayudó a levantar y yo un poco avergonzado lo seguí hasta la entrada.
-¿Podría sentarse en aquel sillón mientras busco los materiales de medicina? Solo será un momento.
Hice lo que me dijo y cuando se fue me fijé en la extraña decoración de ese lugar,  las paredes eran de madera negra decoradas con muchos cuadros antiguos que tenían un aire bastante inquietante, habían dos grandes ventanales de los que colgaban un par de cortinas color rojo intenso... También habían algunos sillones de cuero negro con cojines violetas sobre ellos, los estantes estaban repletos de objetos un poco extravagantes y sinceramente era un poco tenebroso, aun así tenía una pizca de acogedor que resultaba hasta agradable... Todo en ese lugar era muy inusual.
Al cabo de unos minutos llegó el chico con una gasa y algunos productos desinfectantes.
Nunca me ha gustado la sensación de ardor que dejan a su paso,  ¿Por qué mejor no trajo simplemente agua? ¡Es muy eficaz!
-¿Podría levantarse el pantalón para poder verle la rodilla? No se preocupe, intentaré que no le duela, seré suave con usted.
No sé por qué, pero me ruboricé un poco ante sus palabras. Al parecer él lo notó porque esbozó disimuladamente una pícara sonrisa.
-Ahora relájese. Voy a comenzar  a curarle.
Mis labios no podían procesar ninguna palabra, ¡Era como si estuviera hipnotizado! Quería darle las gracias pero ni de eso fui capaz. La herida empezaba a escocer bastante, al parecer había sido un fuerte golpe.
¿Por qué soy tan malditamente torpe? Yo observaba atentamente al chico del que aún desconocía su nombre, lo hacía  todo con sumo cuidado para que no me molestase, aunque aún así dolía mucho y no pude evitar quejarme un poco.
-¡Ahh~ Duele!!
- Gomen ne... Solo respire hondo, esto terminara rápido  ¿Podría saber su nombre?
-¡Ha-Hai! Yaotome Hikaru dessu.
Moría por preguntarle cuál era el suyo, aunque no lo hice porque no me salieron las palabras ¿Qué me ocurre? Sorpresivamente, como si me hubiese leído la mente contestó.
-Hajimemashite Yaotome-kun, tiene un nombre muy bonito,  el mío es Okamoto Keito. 
-¡Arigatö! También es muy bonito el suyo.
Asi que Okamoto Keito... Juraría haber escuchado  ese nombre antes.
-¡Esto ya está! Si me permite preguntarle, ¿Qué le trae por aquí? Este no es un lugar  visitado y mucho menos seguro.
-Honestamente ni yo mismo lo sé... Vi imágenes en una antigua guía turística y me pareció muy bonito así que decidí venir. No sabía que fuese tan dificil el recorrido.
-Por lo que veo eres un chico un poco descuidado. No deberías haber venido, ¿Sabes? 
Aunque esto parezca inofensivo cuando llega la noche todo cambia, aparecen lobos sedientos  de sangre que arrasan con cualquier ser con vida que se cruce en su camino. Pero no te preocupes, si te quedas conmigo estarás seguro.

Me quedé realmente sorprendido ¿Lobos?  ¿Pero qué clase de lugar es este?  Realmente no me importa mucho si Okamoto está a mi lado protegiéndome. No se porque pero me agradaba esa idea... ¡No! ¿Qué demonios estoy pensando?

-¿Se encuentra bien Yaotome-kun? Tiene el rostro muy sonrojado.
-¿Ehh? 
Dije sin saber contestar cuando de repente Keito se acercó mucho a mi, quedando a escasos centímetros de mis labios y volvió a preguntar:
-¿Es por qué le tiene miedo a los lobos? O quizás sea otra cosa... ¿Puedo hacer algo por usted?
Mientras Okamoto hablaba, yo inconscientemente me acercaba más a él, su aliento chocaba con mis mejillas haciéndome estremecer, casi perdí la noción del tiempo hasta que me di cuenta de lo peligroso que era eso y me separé rápidamente intentando que no se notase lo nervioso que estaba.
-¡Waaa! Los lobos me dan miedo, ¡MUCHO MIEDO! Si es tan peligroso ¿Por qué trabajas aquí siendo tan joven?
En verdad, no me había dicho su edad, pero a primera vista, se notaba que era algunos años menor. Aun así, tenía un aspecto muy varonil, parecía ser incluso más maduro que yo.
-Desde que tengo uso de razón he estado aquí. Aparte, no puedo irme hasta encontrar lo que busco, lo que me pertenece... .
Y otra vez estaba muy pegado a Keito, no sé como lo hacía, pero cada vez que me miraba de esa forma,  provocaba pequeños espasmos en mi cuerpo. Con tan solo pronunciar una  palabra sentía como si todo mi ser se derritiese ante el agradable sonido de su voz. Deseaba poder probar sus labios en ese mismo momento... Esos finos y suaves labios. Pero esta vez fue él quien se alejó esbozando una sonrisa pícara.
¿Me está provocando? Puede que sean cosas mías, será mejor que deje de pensar en todas estas cosas ¡Ya sé, llamaré a Takaki! Seguro que si hablo con él me relajo un poco...
-Okamoto-kun, ¿Hay algún teléfono por aquí? Me gustaría llamar a un amigo.
-Aquí no hay nada, estás aislado de todo. No hay televisión, ni internet... Nada. Así que si te pasa algo, yo seré el único en saberlo. Ya está comenzando a anochecer, si quieres darte una ducha antes de dormir hazlo ahora, luego será demasiado tarde.
Ante esa contestación, no pude evitar sentir algo de miedo ¿Qué pasaría si un lobo nos ataca a los dos? ¡Nadie lo sabría! Ya se que suena demente, pero me daba algo de emoción esta situación. 
-¡Claro! ¿Por dónde se va a las duchas?
-Venga por aquí.
Hice lo que me ordenó y fui tras él. Aunque desde fuera el motel parecía pequeño, realmente era bastante grande. Me sorprendí al ver todos las habitaciones y puertas del lugar, habían muchos pasillos estrechos que conducían a incontables salas diferentes, ¡Era fantástico!
-¿Cuántas habitaciones hay en el motel ? ¡Esto es enorme! 
-Aproximadamente unas 67... Pero solo está permitido entrar en las 66 primeras, la 67 está prohibida. Por nada del mundo puedes ir a ella ¿Entendido?
-¡Hai!
Desde ese momento supe que cuando anocheciese y Keito durmiera, visitaría ese "lugar prohibido".
Sabía que no debía hacerlo pero ¡Es que tenía mucha curiosidad! Y encima, ¿Qué podría pasar?
Que yo sepa esto no es ninguna película de terror, seguro que no hay nada especial en esa sala.
Al cabo de unos minutos caminando por fin llegamos a las duchas, como me esperaba, era una sala muy espaciosa. Tenía varios cubículos muy amplios... En cada uno cabían unas dos o tres personas.
Esperé unos instantes para que Okamoto se fuese y poder comenzar a desvestirme, pero no se movió.
-¿Te molesta que esté aquí Yaotome-kun?Puedo irme si lo desea.
-No , no es así...  Puedes quedarte si quieres.
¡Demonios! ¿Por qué dije eso? ¡No quiero que me vea desnudo! ¡Voy a morir de la vergüenza! 
Como pensaba, Keito siguió observándome... No tenía opción, así que comencé a quitarme la ropa.
Él me miraba atentamente, percatándose de mi notable sonrojo que, al parecer, le resultó divertido, ya que sonrió extrañamente . Era una sonrisa malévola y pícara, aunque también desprendía algo de dulzura ¡Esto da miedo! ¡No se puede transmitir tanto con una sola acción! 
Cuando solo me quedaba la ropa interior Okamoto se mordió el labio inferior y me miró intensamente. Estaba demasiado ruborizado y rápidamente me dirigí a uno de los cubículos, para terminar de desvestirme ahí dentro. Escuché como una puerta se cerraba, así que supuse que Keito se habría ido.
Abrí el grifo del agua caliente, dejando que mojase todo mi cuerpo...Amo sentir el tacto del 
agua, me resulta  muy gratificante. Me dispuse a coger el bote de gel corporal cuando noté que algo me rozaba la espalda. Al instante me giré asustado, pero más me sorprendí cuando vi que era Okamoto quien estaba detrás de mi.
-¡¿Cuan-Cuánto Tiempo Llevas Ahí?!
-Pues, desde que entraste... ¿Por qué te fuiste?
A pesar del gran tamaño del baño, me tenía acorralado contra la pared.
-Me da-daba vergüenza... No me gus-gusta enseñar mi cuerpo.
Dije por lo bajo , era cierto y más ahora que llevo meses sin ejercitarme. 
Keito apoyó su mano en mi mejilla, haciéndome levantar la cabeza, topándome con su intensa mirada.
-Tienes un cuerpo muy bonito y unos labios muy apetecibles...Hikaru,  no debes avergonzarte.
De repente, Okamoto comenzó a besar lentamente mi cuello, haciéndome con solo eso disfrutar como
nunca.  Intenté alejarlo, pero Keito me agarró con fuerza los brazos y me susurró en el oído:
-¿Quieres que me detenga? Puedo parar si me lo dices.
Entonces le miré a los ojos y quedé de nuevo a su merced.
Ahí estábamos los dos, repartiéndonos caricias el uno al otro... Disfrutando al máximo de esa situación. En ese momento solo me molestaba una cosa: no poder probar sus labios.
Cada vez que lo intentaba él se alejaba, hasta que me cansé y cambiamos posiciones, esta vez era yo quien le acorralaba. 
Me fui acercando lentamente hasta su rostro y cuando estaba apunto de besarle, sentí un punzante dolor en mi cabeza  y caí al suelo casi inconsciente. No sé cuanto tiempo pasó pero, cuando abrí los ojos, Keito no estaba.
¿Cómo es eso posible?  De seguro solo fue un sueño, me habré quedado dormido... ¿En la ducha? Vaya, estoy más casado de lo que pensaba.
Me costó un poco reaccionar y como pude terminé de bañarme. Salí de la ducha con una toalla rodeando mis caderas, apenas cubría lo necesario. Como no encontré mi ropa no me quedó más remedio que salir de esa manera. A duras penas logré encontrar la recepción y conseguí distinguir un papel que ponía:
-------------------------------------------
"Si quieres recuperar tu vestimenta ven a la cocina,  no tardes  mucho o se enfriará la cena.
 Al lado de uno de los sillones está otro papel con las indicaciones.
 Te espero Hikaru.
 Firmado : Okamoto Keito"
--------------------------------------------
No pude evitar sonreír tontamente, ¡Keito me había preparado la cena! Eso era demasiado  lindo, tan solo espero no perderme. 
Tal y como ponía en la carta, el papel estaba en uno de los sillones cercanos a la entrada. Leí las instrucciones y me puse en la búsqueda de la cocina. Sinceramente, me costó un poco encontrarla pero gracias a las claras explicaciones de Okamoto, conseguí dar con ella. Para mi sorpresa, cuando llegué allí no había nadie... Tan solo una gran bandeja de dulces recién preparados.  
Habían de chocolate, fresa, manzana...¡Todo era genial! Tenía muchísima hambre así que, después de vestirme, no dude en ir desesperadamente a devorar esos ricos pasteles.
-¡Kyaaa! Están deliciosos. ¡Los mejores que he probado nunca! 
-Me alegra saber que te gustan, Yaotome-kun.
Di un brinco y me giré asustado  para ver de quien provenía esa voz. Me quedé perplejo al ver a Keito mirándome apoyado en la lacena de la cocina.
-¡¿En qué momento has entrado?! Cuando llegué no había nadie. 
- Es un secreto~
Me dijo aun más sonriente... Aún no entiendo como puede cambiar tan rápido de actitud, a veces misterioso y provocador en cambio otras veces era lindo e inocente, ¡Me vuelve loco!
Iba vestido de una manera adorable: Tenía un delantal  rosa, decorado con fresitas y corazones rojos. En el pelo llevaba una coleta, recogiéndole el fleco y su rostro estaba levemente sonrojado... Nunca me hubiese imaginado verlo de esa manera.
-¿Te apetece chocolate caliente, Yaotome-kun?  Voy a prepararlo, ¿sí?
-¡Sugoi! Arigatö, Okamoto-kun.
Él se giró y comenzó a preparar la bebida, mientras, yo le miraba fijamente. Intentaba no perderme ninguno de sus movimientos. Podría pasarme horas y horas observándole y no me cansaría...
Cuando termino de cocinar se sentó a mi lado y me sirvió una taza de chocolate. Se veía realmente genial.
-¡Itadakimassu!
-Todo está muy rico, no hacía falta que te tomases las molestias.
-No te preocupes, ¡Adoro cocinar! Aparte sabía que te iban a gustar.
Después de la cena estuvimos conversando un poco y después nos fuimos a la habitación que Okamoto me había asignado para pasar la noche.
-Espero que sea de tu agrado, lleva muchos años sin ocuparse, así que no te extrañes si está 
un poco desarreglada. De igual manera la limpié mientras te bañabas ¿Ocurrió algo? Tardaste bastante en salir.
Otra vez me quedo sin palabras... Recordar aquello me avergüenza demasiado, ¿Qué digo? ¡Vamos, Hikaru! ¡Siempre has sido bueno con las escusas!
-¡Es-Es que me quedé encerrado!
-No me digas... ¿Entonces cómo conseguiste salir?
-Pu-Pues... ¡El jabón! Puse un poco en la cerradura y como es pegajoso pude deslizar bien el picaporte.
No me puedo creer la estupidez tan grande que dije... Ahora  pensará que soy idiota y mentiroso. ¡BAKA HIKARU!
-Que cosa tan extraña... Será mejor que se acueste , mañana le queda mucho camino por delante.
-¡Ha-Hai! Oyasumi nasai, Okamoto-kun.
-Oyasumi, si tiene miedo puede venir a mi cuarto. Está al lado de este. Una cosa más, el cuarto de baño no tiene cerradura ni picaporte, es una puerta corredera.
Y tras esas últimas palabras, Keito abandonó la habitación dejándome ridiculizado y avergonzado, con ganas de llorar por  lo penosa que era mi situación.
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Calló la noche y con ella la oscuridad cubrió todo a su paso. Apenas podía ver algunas sombras más oscuras que destacaban de las demás... Tal y como dijo Keito, se podían escuchar los aullidos de los lobos.
No podía dormir, siempre que cerraba los ojos una sensación de angustia envolvía mi cuerpo, tenía pesadillas relacionadas con este lugar. Algo horrible pasaba, pero cuando me despertaba no conseguía recordar nada, por lo que me sentía mucho más frustrado. 
Tampoco ayudaba el aire frío que inundaba el cuarto. Me hacía estar rígido y helado ¿Es que no hay calefacción?
-¡Como no me las ingenie para calentarme, moriré de hipotermia!
Vamos, Hikaru piensa... ¡Ya sé! Iré a la habitación de Keito, quizás tenga mantas de sobra.
Caminé a oscuras por todo el pasillo hasta que di con el picaporte del dormitorio, así que lo giré y abrí lentamente la puerta...
- Hey... ¿Estás despierto?
Como nadie me respondió, me fui acercando poco a poco al pequeño armario. Estaba al lado de la cama. Seguramente allí habrían mantas.
A paso lento fui avanzando, pero por error, me tropecé y caí en la cama sobre Keito, ¿QUÉ HAGO?
Espero que no se despierte ¡Tengo Que Salir De Aquí Ya Mismo!
-Ummmm~ ¿Hikaru?
Dios mio, Sálvame del ridículo
-¿Ehh?
-¿Qué hace en mi cama? ¿Acaso tiene miedo Yaotome-kun?
¡Di algo! No puedo meterme en su cama y luego quedarme callado ¡Vamos Hikaru! Lo primero que se te ocurra.
-Tengo frío... Los lobos me asustan y... tú me das calor.
¡NOOOOOOOOOOO! ¿Por qué dije algo así? Ahora ya no puedo echarme atrás o pensará que estoy loco.
-...
Entonces él se quedó mirándome fijamente, al principio creí que me echaría a patadas de ahí, pero
sucedió todo lo contrario. Okamoto sonrió dulcemente y me respondió:
-Puedes dormir conmigo Yaotome-kun, vamos... Acuéstate, hay sitio para ambos.
Hice lo que me dijo, quedando los dos tumbados, demasiado juntos... Podía sentir su respiración chocar contra mi cuello. Keito se mostraba realmente relajado, mas yo estaba muerto de nervios. Cada vez que cerraba los ojos volvían  de nuevo a mi cabeza incontables imágenes y momentos junto a Okamoto... Todo era muy confuso. Supuestamente nunca, excepto hoy, había estado con él.
Se me hacía muy familiar todo esto, ¿Por qué? Tan solo le conozco desde hace unas horas ¿Verdad?
Cada vez se hacía más persistente la necesidad de querer sentirlo más cerca... Debo  controlarme
-Yaotome-kun ¿Todo va bien?  Si algo le preocupa puede contármelo. Confíe en mí, puede que yo pueda ayudarle.
Los recuerdos tristes volvieron y esta vez si pude recordar... Todo era muy agónico. Yo quería estar con Keito, pero no podía... Nos separaba una barrera transparente que no era capaz de traspasar. Entonces, poco a poco todo se iba volviendo oscuro, hasta que solo pude ver su silueta desvaneciéndose lentamente. Él sonreía mientras  susurraba un "Te amo".
-Yaotome-kun ¿Por qué llora?
Entonces mis impulsos ganaron e involuntariamente le abracé desconsoladamente.
-Por favor, no te vayas... Quédate conmigo.


                        *+*+*+*Continuará*+*+*+*+*


By: Natsumi.









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